jueves, 3 de diciembre de 2009

ayer fue Navidad

Ayer fue Navidad.
Volviendo de la estación de ferrocarriles con el autobús me di cuenta de que ya había empezado. Hay varias señales que me lo indican cada año, buenas y malas. Por ejemplo, la acumulación extrema de gente dentro del autobús en el tramo de diagonal, sobre todo delante del corte inglés de Francesc Macià. También, los catálogos de juguetes dondequiera que mires y los gritos de "¡Mamá! pero es que falta mucho para Navidad, yo quiero ese juguete ¡YA!" y las respuestas subsiguientes de "sí, hijo/a, sí". Otras cosas son mis sobrinos delante de cada anuncio de juguetes murmurando "sí, yo quiero este, y este también, y este, pero también este, ¡eh!". Y, por último, las luces horteras y no-sé-cómo estupendas de la calle. Todo esto es mi Navidad: la alegría y el nerviosismo de los niños y las calles más caóticas que nunca y, a la vez, más acogedoras.
¿Qué queréis que os diga?... Me encanta la Navidad.

1 comentario:

  1. a mi también me encanta la navidad. Ver la ilusión en los ojos de los niños. La gente con bolsas de regalos. Los escaparates, los villancicos en las tiendas,... ains. :)

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